El Curso de Estudios en El Salvador tiene como propósito el responder a la necesidad de una educación teológica más regular para la Iglesia Metodista en Centro América. El programa de tres años está diseñado para preparar hombres y mujeres que desean la oportunidad de estudiar teología wesleyana, pero que no pueden ingresar a un seminario. El Curso de Estudios ofrece la oportunidad de explorar estudios teológicos de una manera general o a través de la reflexión teológica en un área de concentración especifica. El propósito es enriquecer el servicio cristiano ofrecido por los participantes en sus roles como laicos (as) y pastoras (es) en la Iglesia Metodista en Guatemala, Honduras, Nicaragua y El Salvador. También, este programa es adecuado para aquellas personas que buscan un entrenamiento avanzado en el área de la educación cristiana o buscan avanzar en el proceso de ordenación. Aunque es un programa intensivo, se requiere el cursar ciertas clases para poder completar el programa. Dos veces al año (invierno y verano), un equipo de maestros viaja a El Salvador por una semana. Maestros y estudiantes tienen grandes testimonios que contar acerca de esta experiencia excepcional.

Este programa es posible gracias a un trabajo coordinado entre La Casa de Estudios Hispanos de la Escuela de Divinidad de Duke, la Iglesia Metodista de El Salvador, la Junta de Educación Superior de la Iglesia Metodista Unida y la Junta de Ministerios Globales de la Iglesia Metodista Unida.

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“A través del programa del Curso de Estudio en El Salvador, hemos podido fortalecer los roles y prácticas pastorales en las iglesias metodistas en El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua y Panamá. Hemos ofrecido a nuestros participantes un programa de formación teológica de alta calidad enfocado en sus necesidades ministeriales y contextuales. El impacto del Curso de Estudio se puede ver en cómo nuestros estudiantes han crecido hasta convertirse en clérigos y ocupar puestos de liderazgo nacional en sus países. Esta formación ha fortalecido a hombres y mujeres por igual. Cuando comenzó esta iniciativa, las mujeres participantes eran una minoría y ahora representan más del cuarenta por ciento de nuestros estudiantes, muchos de ellos sirviendo como clérigos, candidatos al ministerio, maestros y líderes ministeriales. Es un gozo ver a estas mujeres crecer en sus ministerios para la obra de Cristo.”